
La última lección es un libro autobiográfico
escrito por Randy Pausch, profesor de informática, diseño e interacción
persona-ordenador en la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh,
Pennsylvania, Estados Unidos. El libro nació tras su exitosa última conferencia
(realizando de verdad tus sueños de la infancia). El libro se ha convertido,
tras el éxito de la conferencia por internet y la muerte del autor, en un bestseller
del New York Times.
Pausch
expuso su última conferencia en la Universidad Carnegie Mellon el 18 de
septiembre de 2007. La charla formaba parte de un ciclo de conferencias en el
se pedía a varios profesores universitarios profundizar en el auténtico sentido
de sus vidas

Un mes antes de la conferencia,
Pausch recibió el pronóstico de que su cáncer de páncreas, del que había sido
diagnosticado un año antes, estaba en fase terminal. Lejos de negar su
enfermedad, decidió vivir plenamente sus últimos meses de vida. De hecho, antes
de dar comienzo a la conferencia, Pausch mostró a todos los once tumores que poblaban
su hígado con las palabras «No podemos cambiar las cartas que nos han dado,
sólo decidir cómo jugar con ellas».
Durante la conferencia el
profesor se mostró optimista, desplegando un gran sentido del humor y una
excelente forma física, a pesar de su cáncer. En su emotiva intervención
ofreció sus pensamientos en torno a la informática, la colaboración
interdisciplinar, la educación, la interacción personal y el sentido de la
vida.
Opinión:
Bueno que puede decir sobre este
libro, sé que no es costumbre dar la puntuación al inicio de la reseña pero en
esta ocasión lo hare.
Puntuación 10/10
Porque
la puntuación perfecta? A lo largo de los años de lectura he encontrado que los
libros de autoayuda me encantan como lo habrán notado. Al pasar por la librería
la portada de este libro me llamaba la atención la verdad pero cosa extraña
nunca lo tome en mis manos. Este mes mi amigo Marvin me lo regalo cuando le di
la vuelta y vi la contraportada me impacto mucho la única frase que trae en
ella
“No podemos cambiar las cartas que
se nos reparte, pero si como jugamos nuestra mano”. Muchos en la vida se
quejan de la vida que les ha tocado vivir que no me gusta esto, porque a mí. Pero
porque digo esto para esta reseña; el autor de este libro Randy Pausch vivió al
límite siempre quiso mas, siempre alcanzando sus sueños aun en los últimos años
de su vida al saber que tenía cáncer de páncreas este hombre no se rindió y
quiso dejarles a sus hijos y al mundo una gran y última lección. No importa lo
que en la vida te acontezca debemos de jugar de la mejor manera posible y con
nuestra mejor cara.
El libro contiene pequeñas historia de
la vida de Randy que te llenaran el alma y te darán más deseos de soñar y no
solo soñar si no de querer realizar esos sueños; de buscar lo mejor en las
personas y no darte por vencido
Este libro me hizo reír, soñar
pero también me hizo llorar como estar leyendo una novela que te tocan en corazón
pero la diferencia de esta es que es real este hombre existió vivió una vida espectacular
si me preguntan; pero gracias a que vivió sus sueños de infancia, muchos dirán
hasta yo dije en su momento en la lectura hay que sueños teníamos en la
infancia ser princesas o ser astronauta, tener un Ada madrina. Pero en el Randy
incita en el libro que nos detengamos por un momento y pensemos cuales eran
nuestro sueño de infancia? A caso
ustedes los recuerdan? Piensen por un momento.
Para muchos Randy no habrá vivido
muchos años (48 años) pero les aseguro que vivió mucho más que otros que sobre
pasan esa edad. Es un hombre que deja un gran legado de perseverancia, valor de
trabajo arduo y la habilidad de enfrentarse a la adversidad.
Disculpen si me extendí mucho con
esta reseña o la hizo muy emotiva o no me di a entender con tanta palabrería
pero lo que si me interesaría que se les quedara es que es un gran libro si
tienen algún día la oportunidad de leerlo denle una oportunidad se los recomiendo
tal vez no por su valor literario si no por su valor humano.